la historia de marta.

Las gotas del cielo caían sin cesar, y el único refugio que la pequeña Marta tenía a su disposición era una caja de cartón que se hallaba al otro lado de la calle, la gente huía de un lado a otro para protegerse de la lluvia, y el temor de cruzar aquella calle, era pequeña y estaba indefensa, a merced de las grandes máquinas que los hombres habían fabricado para su rápido transporte de un lugar a otro.

Aprovechando que la calle estaba despejada, cruzó rápidamente hasta poder protegerse en aquel espacio vacío que la esperaba impaciente, no era nada comparado con lo que su familia, la gente que le abandonó, podía ofrecerle, pero era mucho mejor que quedarse en medio de la eterna lluvia, temblaba por el frío intenso y nadie le brindaba su apoyo, pues su pelaje estaba descuidado y el hambre y las enfermedades habían atrofiado su belleza innata que conmovía los corazones de aquellas criaturas tan terribles que se llaman a sí mismos dueños de la tierra.

El dolor del abandono le hacía retorcerse en el fondo del pequeño espacio que había adquirido, recordaba aquella época en que era feliz con una alegre familia humana, y cuando la vejez agotó la energía con que alegraba a aquella familia y les aburrió, fue echada a la calle sin la menor reconsideración, ese recuerdo le atormentaría por lo que le quedaba de vida, y aún en ese momento le torturaba, pero esa terrible experiencia no lograba extinguir su confianza en aquel simio y esperaba que alguien tuviera piedad de ella y le diera un nuevo hogar.

Pronto el cielo resplandeció y el sol se elevó sobre la montaña, apunto de esconderse para dar paso a la noche, no tenía ánimos de salir a buscar un refugio más cómodo, escuchó unas risas y al ver a los jóvenes se escondió por su timidez, aunque estaba dispuesta a dejarse acoger y recibir las caricias de un hogar cariñoso. Pronto vio a los pies frente a ella y el joven se inclinó, hablaba con sus compañeros acerca de algo que le era desconocido, esperaba que la llevaran a un hogar, en lugar de eso la tomaron agresivamente por sus delicadas patas atrofiadas por los hongos y los parásitos.

La llevaron sin que pudiera defenderse hasta un callejón, chillaba por la incomodidad y el estrés que le producía aquella situación, la arrojaron al suelo y antes de que pudiera defenderse le asestaron un golpe en la cabeza, que la arrojó al suelo, intentó defenderse, pero uno de ellos le pisaba cruelmente sus patas lastimadas, intentó escapar, pero era inútil, otro de ellos le asestó un golpe en el vientre y la dejó retorciéndose por el dolor, finalmente le golpearon las costillas hasta escuchar un crujido, signo de que se habían roto y la tomaron nuevamente por los pies, conscientes de que aún estaba viva, la arrojaron a un basurero y lo cerraron, impidiendo que escapara.

Marta se quedó ahí dentro, retorciéndose por el dolor de la traición y la tortura, decidió nunca más confiar en un humano, el odio despertó dentro de ella y nunca se dejaría acoger por una de esas viles criaturas, que sólo le habían convertido en una diversión para ellos, y le abandonaban cada vez que dejaba de significar una diversión, fue hallada por unos hombres más adultos que la liberaron y mirándola con lástima, le dejaron escapar, no pensaba dejarse recoger y ellos no lo iban a hacer, naturalmente.

Andaba por las aceras, bajo la noche, lamentándose por sus terribles experiencias, buscó refugio y lo encontró bajo un árbol en un parque, donde pasó la noche agonizando por sus heridas y su lamento interno, a la mañana siguiente fue despertada por las inocentes caricias de un niño, y en un acto reflejo le mordió la mano, los alaridos de dolor del niño llamaron la atención de sus padres, que le alejaron de ella y con una expresión de rencor, decidieron llamar a alguien.

Un hombre llegó y se llevó a Marta a un lugar donde permaneció encerrada junto a otros perros, no entendía nada de lo que pasaba, quería ser libre y estar lo más lejos posible de la gente, quería descansar y ser libre, quería que alguien la quisiera y no le volviera a hacer daño, pero esas fantasías apenas sí existen en la realidad, y Marta no cumpliría su deseo, un hombre la llevó a rastras a una habitación, donde falleció por no encontrar un adoptante.

¿Qué tan común es esta historia? ¿Y cuántas historias son similares a ésta?

***

Fuente: http://www.forovegetariano.org/foro/showthread.php?p=547562#post547562

Gracias Pride.

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